Y sí, me he caído tantas veces que me sangran las rodillas, pero tengo por consuelo que siempre hay alguien que me ayuda a levantarme. Que por más que grite, hay veces que el mundo no me oye; que por más que quiera crecer, soy más pequeña que nunca.
Porque los malos senderos también hay que vivirlos. Porque siempre hay un recuerdo que hace que tu corazón se rompa en dos. Que cada tres "te quiero" que te dijeron, sólo uno fue sincero. Que aunque hoy veas el mundo color gris, recuerda que el gris también es un color. Que pases una mala racha no significa que tu vida no vale la pena. Hay veces que te levantas con ganas de comerte el mundo y otras que el mundo te come a ti. Unas veces tienes ganas de vestirte más guapa que nunca y otras que te da igual cómo te vean. Que siempre hay una causa para cada acción. Y que la vida son dos días; vívelos al máximo, nunca te arrepientas de aquello que te haya hecho feliz, arrepiéntete de algo que hiciste no de algo que no llegaste a hacer.
Sonríe, ya que nadie lo hará por ti. Sueña.
Señores, señoras, CARPE DIEM.
No hay comentarios:
Publicar un comentario