Un año más, decimos adiós a otra aventura, decimos adiós a un grupo de 120 niños y 30 monitores que hicieron de este campamento algo único.
Un año más estamos contentos y felices por haber compartido tantos momentos increíbles y haber disfrutado de una gran película, siendo Dios nuestro mejor director.
No es fácil despertarme sin dar el beso de buenos días, sin el altavoz con el que despertar a los pequeños, sin una canción con la que bailar en pleno pasillo, sin un "seño, ¿nos podemos el bikini?"...
No es fácil no ver las 120 caritas que veía hace una semana, esas caritas que me alegraban el día, esas caritas que eran todo corazón.
No es fácil no tener que despertar a 120 niños y niñas, con la música a todo volumen, que me miraban con sueño a las 9 de la mañana.
No es fácil no estar rodeada de 120 renacuajos y 30 compañeros que hacían que lo vieras todo positivo, que no pensaran en nada negativo y que tenían que sonreír pasase lo que pasase.
No es fácil no encontrarme a los niños y niñas buscándome para hacer aquagym.
No es fácil no oír a mis "Century Fox Victoria" disfrutar.
No es fácil no tener que regañar o decir lo orgullosísima que estoy de mis pequeños.
No es fácil no escucharles decir que el baile está chulísimo, que los juegos son divertidos, que les gusta estar allí.
No es fácil no acostarme a las tantas de la noche después de una reunión.
No es fácil no abrazar a mis compañeros por cualquier cosa y que no entendamos con la mirada.
No es fácil despertarme y no estar rodeada de mis compis de habitación y acostarme sin nuestras conversaciones.
No es fácil no levantarme con prisas y preguntar si hay oración de monitores.
No es fácil no tener las conversaciones con Juanlu en la piscina.
No es fácil no llevar la camiseta de monitor de campamento.
No es fácil no contar 1, 2, 3... para que los niños y niñas se callen, así como recordar que se ha llegado hasta 10.
No es fácil no ver a Tamara, con la guitarra, cantando con Nuria y a mí bailando el himno del campamento.
No es fácil no preguntar a qué hora hay que hacer tal cosa.
No es fácil no escuchar los chistes de Juanlu, Nuria, Vicky, Tamara...
No es fácil no echarme una risas con mis premonitores de cualquier tontería.
No es fácil no estar bailando y montando coreografías por las mañanas en el pasillo, en la piscina, en la sala de talleres...
No es fácil no abrazar a Dani por cualquier cosa y tener nuestros piques.
No es fácil no llevar un horario durante todo el día y que la directora no meta prisa para intentar cumplirlo.
No es fácil no hacer corrillos de monitores en las habitaciones mientras los niños de cambian.
No es fácil no escuchar a Tamara diciendo "no es fácil".
Incluso, no es fácil no estar ronca.
En fin, no es fácil no estar de campamento.
Gracias a cada uno de vosotros: Tamara, Claudio, Sonia, Vicky, Nuria, Espe, Borja, Virginia Lara, Belén, Ana R, JuanLu, Anadeli, Irene, Juan, Virginia López, Ana G, Estrella, Inma, Isa, Javi, Paloma, Pedro, Trini, María Ortega, Paola, Paula, Dani, Isa Delgado, María...
Y gracias a Lole, Vero, Patri, Mariola por compartir con nosotros algunos días y ayudarnos a que esto siguiera hacia delante.
Gracias a todos por todo. Os llevo en el corazón. Os quiero mucho.
Seguro que nos vemos pronto.
Hasta el año que viene.
"Quiero, que Dios dirija siempre mi vida, a Jesús como el protagonista, y que el Espíritu Santo que en mí está rodando, transforme su amor en acción".
¡¡CAMPAMENTO 2016, SE OS ECHARÁ DE MENOS, NO LO DUDÉIS!!







No hay comentarios:
Publicar un comentario